El mes pasado, la Galería de Arte de Manchester en el Reino Unido retiró de su exposición la pintura “Hilas y las ninfas”, pintada en 1896 por John Willam Waterhouse.

Clare Gannaway, curadora de la exhibición, expuso que el cuadro representaba a la mujer como un sujeto pasivo y decorativo o como una femme fatale y añadió que la idea no era la censura sino el debate. Para ello, se dejó el espacio vacío del cuadro para que, mediante post-its, los asistentes pudieran expresar su opinión.

El cuadro está basado en una leyenda que nos narra que luego de que Hércules asesinara al rey Tiodamante, se enamoró de su hijo Hilas a causa de su hermosura y lo llevó de expedición con los argonautas. Durante una escala de la travesía, Hilas fue a recolectar agua, al verlo, las ninfas quedaron prendadas de su belleza y lo atrajeron al lago, tras ello, nunca más se le volvió a ver.

Las mujeres representadas en el cuadro son ninfas acuáticas o náyades. El estudioso de las religiones Mircea Eliade, afirma que en el mito de estas ninfas “…pervive el sentimiento ambivalente de miedo y atracción que inspiran las aguas, las cuales desintegran y hacen germinar (…) matan y favorecen el nacimiento.” (Tratado de historia de las religiones).

Parece que en la Galería se han olvidado de que los mitos surgieron en otro tiempo, uno en el que los dioses y las diosas no representaban a hombres y mujeres sino a elementos de la naturaleza frente a sentimientos o inquietudes del alma humana.

Diversas pinturas de Walterhouse tienen un toque de romanticismo, por lo que no se puede rechazar la influencia de la figura de la femme fatale, la cual ha sido fuertemente criticada por el feminismo por tratarse de un estereotipo de mujer sexual y peligrosa, en contraste con el idealizado estereotipo de mujer pura y maternal. No obstante, cabe recordar que el arte fue sobretodo terreno  masculino durante muchos siglos y que no es extraño que el hombre generara en su mente una idea del otro femenino, así como siempre todo ser humano ha generado ideas de un otro desde una perspectiva propia. En las crónicas de indias se generó una idea de un otro indígena en contraste con el europeo, donde se idealizó al buen salvaje o se satanizó al indio profano.

Desde finales del siglo XIX y sobretodo a partir del XX, el arte es terreno de mujeres y hombres, gracias a ello, las mujeres podemos expresar el mundo desde nuestros ojos, lo cual nos ha permitido ser sujetos activos y no sólo receptores pasivos de las pasiones e ideas de los hombres, pero eso no resta importancia al arte que se ha generado a lo largo de la historia.

Virginia Woolf diría que las mujeres artistas deben dejar de defenderse y sencillamente fluir, pues ningún artista hombre se defiende constantemente por ser hombre, sencillamente lo es.

Con esta decisión, la Galería de Arte de Manchester ha superpuesto el posicionamiento político al arte. No podemos negar que han generado debate y controversia.

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