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El inexistente libro de Anaya y otras mentiras…

Al igual que en los sexenios pasados, el PAN ha enfocado su estrategia publicitaria generando una guerra sucia contra aquél que encabeza las encuestas, es decir, contra ya saben quien.
No obstante, lo que de verdad preocupa cuando uno se percata de la actitud del candidato panista es que quien llegue a la presidencia sea Anaya, del que se ha demostrado ya un enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, además de su cínica corrupción, al declarar, por citar sólo un ejemplo, que sus dos casas de lujo fueron “donadas” a él y a su esposa. ¡Qué suerte tiene este hombre al que de pronto le regalan mansiones!


Pero, además de su corrupción, me parece que lo que más asombra es su mitomanía, pues el hombre no ha dejado de enunciar mentira tras mentira de forma descarada.
Porque la verdad es que hemos tenido presidentes cuya capacidad intelectual deja mucho que desear, pero este candidato no parece estúpido, pues bien que se da cuenta de cómo manipula la verdad a su conveniencia, y lo que de verdad asusta es la forma cínica en que miente y se desdice una y otra vez.
Un ejemplo es cuando durante uno de los debates presidenciales afirmó que sus hijos no vivían en Estados Unidos, pero en entrevista con el periódico El Universal, declaró que, en efecto, su esposa y sus hijos habitaban en Atlanta, donde sus hijos asistían a una escuela en cuya colegiatura gastaba aproximadamente 80mil pesos mensuales, afirmación que a su vez llevó a constatar que Anaya gasta más en la educación de sus hijos de lo que se supone que gana mensualmente: 48mil pesos, según su declaración 3 de 3. Esto destapa no sólo su mentira, sino su alto grado de corrupción.
El colmo de Anaya fue cuando presentó una portada falsa de la revista Proceso durante el segundo debate y cuando anunció que en su libro se encontrarían todas sus propuestas, pero hasta el momento nadie ha leído, comprado o siquiera visto en algún lugar el dichoso libro. Es decir, ese libro no existe.

 

 


Sin importar si los mexicanos apoyan o no a López Obrador, sí hay algo que no tiene sentido, y es que viendo la cantidad de mentiras que el candidato del PAN y PRD, es decir Anaya, escupe día con día, puedan siquiera plantearse la posibilidad de votar por un hombre cuya psicología e historia personal muestran que se trata sin lugar a dudas de un mitómano corrupto.

Escrito por Carla G. de Pedro

Lic. en Letras Hispánicas por la UNAM. Ama los libros, el café, el tango y a los gatos. Se encuentra en una relación de amor-odio con la Ciudad de México.

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