La Ciudadela abre la mente al miedo

“Te quiero mamá. Adiós”, expresó Jeffery Dean Motley. “Solo me gustaría decirle a mi familia que lamento todo el dolor que he causado. Decid a mamá y a los niños que los amo”, fueron las frases de Billy Frank Vickers. “Amo a todo el mundo, y eso es todo”, apuró Jessie Gutiérrez. “Os quiero a todos. Muy bien, alcaide, estoy listo”, articuló Dennis Bagwell. Estos hombres tenían 20, 48, 24 y 32 años cuando, condenados a muerte en el estado norteamericano de Texas, pronunciaron estas como sus últimas palabras antes de que les suministraran la inyección letal. Ahora pueden leerse en el Pabellón de Mixtos de la Ciudadela. Estas y las de varios condenados a muerte más, así como las fichas con sus datos fisionómicos, raza, género, edad, el detalle de la última comida que ingirieron… Es el resultado del trabajo del artista pamplonés Peio Izcue tras consultar una base de datos pública sobre los más de 500 ejecutados desde 1982 para comprobar si era cierto lo que había publicado un periódico digital: que “amor” era la palabra más utilizada en su despedida. Y ‘Amor’ es el título de la obra de Izcue que forma parte de la exposición colectiva ‘Nº 1,1 # El triunfo del miedo-El triomf de la por – Beldurraren garaipena’, un compendio de textos, fotos y otros recursos artísticos surgido de la colaboración de los colectivos Maslow Industries (Pamplona) y La Trastera (Tarragona) sobre el miedo y las consecuencias que arroja, como “poderosa técnica de control social y como herramienta aglutinante de una comunidad para impulsar intentos de mejora”. Se podrá ver en el Pabellón de Mixtos de la Ciudadela hasta el 12 de marzo.

Proyecto gestado en 2020, ambos colectivos trataron de huir de la pandemia. Uno de los planteamientos clave fue evitar hablar de lo mismo y sí centrarnos en el miedo”, ha expuesto este viernes Álvar Calvet, integrante de La Trastera junto con Alexandra García, Vicky Benítez y Nikolay Vetoshkin y que ha participado en la presentación con Fermín Díez de Ulzurrun, miembro de Maslow Industries con María Ozcoidi-Moreno y Peio Izcue. Se trata de “un proyecto muy ambicioso”, una exposición colectiva “interesante y necesaria”, en palabras de Javier Manzanos, técnico de Artes Plásticas en el Ayuntamiento de Pamplona, “por la carga política y social que propone en un mundo en el que los dos colectivos artísticos hablan de ese tiempo en el que el miedo impera, como técnica de control y como motor de cambio social, de replanteamientos”. Para la exposición, la propuesta ha crecido con el trabajo de los artistas invitados Nerea de Diego, Pedro Pegenaute, Oier Gil, Ro Caminal y el colectivo Democracia que integran Pablo España e Iván López. Es decir, “un grupo muy amplio de lenguajes” que pueden servir para “ayudar a pensar en ese miedo” que nos invade, que nos controla, “y ojalá también ayude a avanzar”, ha añadido Manzanos.

En 2020 ya hacía un par de años que Maslow Industries y La Trastera habían realizado exposiciones e intervenciones juntos. Y con el confinamiento de la pandemia y “como forma de hacer algo”, se inclinaron por una publicación en digital solo con imagen. “Empezamos a preguntarnos de qué iba esto de la pandemia, y, viendo ‘El triunfo de la muerte’, el cuadro sobre la peste negra de Brueghel el viejo, concluimos que no iba de la muerte sino del miedo, como se ha ido demostrando en estos casi tres años de desarrollo que lleva esta crisis y las otras sobrevenidas”, ha señalado Fermín Díez de Ulzurrun.

Comenzaron así a trabajar en ese fanzine y plantearon no hablar solo del miedo al covid, sino abrir campo al miedo en general. Tras lanzarlo en redes, el Museo de Arte Moderno de Tarragona les propuso publicarlo en papel, y los creadores decidieron añadirle textos, escritos en castellano, euskera y catalán. Los firman Peio Izcue —“sobre el miedo y sobre qué haremos con él y cómo construiremos algo después”—; el escritor anarquista catalán Jordi Martí —“un recorrido muy documentado sobre el miedo político, social, la guerra, las metodologías de implantación en la población…”—, y el periodista alsasuarra Alberto Barandiaran en relación con la foto de Ifema convertido en macro hospital unos días después de que allí se celebrara ARCO, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo.

Sobre las obras que aportan los integrantes de La Trastera, Àlvar Calvet ha explicado que Alexandra García presenta “cuatro banderolas sobre un billete de 10 euros que cae, donde se destaca el movimiento de estrellas que remiten a otras banderas: la europea, la estelada, la americana…”; Vicky Benítez, el vídeo que grabó durante unos días de una rata comiéndose el libro de George Orwell 1984, emulando a la peste; Nikolay Vetoshkin, una ilustración sobre cómo el miedo mella en nosotros, y Calvet, una pequeña parte de su trabajo en torno a las banderas y a lo que se esconde detrás o debajo de estas, en el sentido de que, “por esa curiosidad innata del individuo, al tapar se da visibilizar a lo que se está escondiendo”.

En cuanto a las piezas de Díez de Ulzurrun, ha partido de la relación del ser humano con la imagen y con lo digital para representar en dos piezas de acero lacado cómo con los emojis que utilizamos en los mensajes simplificamos la complejidad de los sentimientos. Piezas escultóricas de pared, añade otra en el mismo material pero para el suelo, a partir del mito griego ‘El lecho de Procusto’, un mesonero que ofrecía a sus clientes una cama a la que nunca se adaptaban: si eran más grandes, Procusto les ataba y les cortaba lo que sobraba; si eran más pequeños, les aplastaba los huesos con mazas para que, estirándolos, llegasen a la medida justa. “Ahora llaman el síndrome de los mediocres a que en nuestras relaciones con los demás tratamos de que todo se adapte a nuestro entender y cómo a veces tenemos el miedo más profundo. En esta pieza he intentado ir a la profundidad de nuestras relaciones con los demás, laborales, con el mundo del arte…”, ha apuntado Díez de Ulzurrun.

Respecto de las piezas de los artistas invitados, así como en el libro contaron con “fotografías estupendas sobre la pandemia” del fotógrafo catalán Rubén Perdomo, decidieron que para esta exposición “eran demasiado evidentes”, llamando al fotógrafo pamplonés de arquitectura Pedro Pegenaute, por su serie 2020: Pamplona en casa, que creyeron “más oportuna porque [el trabajo] era más sutil y no derivaba tanto al miedo a la pandemia”.

En el caso de Ro Caminal, que ha colaborado en muchas ocasiones con La Trastera, muestra en Pamplona el vídeo ‘Moi, le noir’, que grabó en Tarragona sobre inmigración, básicamente senegalesa, rodado casi en su totalidad en la periferia de Tarragona.

El artista invitado Oier Gil “siempre ha estado haciendo obra en relación a la frontera, el tratado de Schengen, a cómo se abren y se cierran las fronteras de Europa”, y la pieza que presenta en Pamplona es un vídeo, una acción performática que realizó en 2020: caminó en equilibrio sobre la línea de la frontera entre España y Francia, sobre el río Bidasoa.

Y del trabajo de Nerea de Diego, Díez de Ulzurrun se ha referido a su colección “extensa” de imágenes marianas que la artista comenzó en 1996 y que hoy cuenta con alrededor de 650 objetos y cerca de 2.000 imágenes procedentes de diversos lugares del mundo, valorando los comisarios de la muestra en la Ciudadela incluir varios objetos al pensar cómo incorporar el mito, el rito, el amuleto… “todo ese tipo de imaginarios u ojetos en los que se trata de cosificar los miedos”.

Por último, los artistas del colectivo Democracia ha aportado “una de las piezas más importantes del arte político nacional”, ha destacado Díez de Ulzurrun. Son fotografías de manifestaciones en Madrid tomadas por el colectivo con su logotipo y frases de una entrevista a un agente de policía que dejó su trabajo para dedicarse a la filosofía. “Es una obra muy impactante”, ha apuntado el artista pamplonés.

“Esta propuesta artística”, expone Peio Izcue en su texto, “no afirma que el miedo, ni el bueno ni el malo, han triunfado. Porque el arte no puede afirmar apenas nada, esa es su virtud y esa es su penitencia. El arte habita el lugar de la incertidumbre, de la ausencia de certezas. […] Los artistas rumian la incertidumbre y cuentan modestas historias alrededor de ella”.

Nº 1,1 # El triunfo del miedo-El triomf de la por – Beldurraren garaipena
​Pabellón de Mixtos de la Ciudadela (primera planta). Hasta el 12 de marzo.Horarios: de martes a sábado, de 11.30 a 13.30 horas y de 18 a 20.30 horas; domingos y festivos, de 11.30 a 13.30 horas; lunes, cerrado. Este domingo 5 de febrero, visita guiada a las 13 horas.

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