La felicidad plena de Unai García

Unai García sabe lo que es pisar el barro. Vivió la cara cruel del fútbol con Osasuna al borde del abismo en Segunda y con un año para olvidar en Primera. Vivió también una grave lesión de rodilla. Además, fue suplente a la sombra del mejor Aridane. Y rebobinando años atrás, cuando era niño, supo lo que era estar pendiente de una llamada para conocer si el club de sus sueños contaba con él o no para la temporada siguiente. Parte de un camino de alegrías en forma de dos ascensos y una aportación notable con 191 partidos con la camiseta roja. Ha hecho camino.

Vivir tantas situaciones te aporta mucho. He aprendido de mis compañeros, cuando lleguen las vacas flacas, que ojalá no lleguen, siento que voy a poder ayudar”. Palabra de uno de los capitanes, un guardián fiel. Ayer compareció junto a Braulio Vázquez para valorar la ampliación y mejora de su contrato, que terminaba en junio del año que viene. La cláusula pasa de 12 a 20 millones.

Por eso, después de haber estado en un segundo plano y haber pasado etapas complicadas con un Osasuna inestable, valora más si cabe seguir en su casa al menos dos temporadas más. Una renovación hasta 2025 que llega en el mejor momento de su carrera. “Creo que sí lo es. He vivido momentos duros en Segunda y estar ahora en esta situación es una pasada. Entre los compañeros lo disfrutamos muchísimo, me salen nombres como Rober (Torres) o David. Hemos estado en otras mucho perores”, comentó ante los medios.

Unai García repitió una frase: “Estoy muy contento”. Su sonrisa lo decía todo. Rebosa confianza. “Esta renovación no ha sido tan fácil como las anteriores. Las otras vinieron un poco solas porque venía teniendo minutos. Esta la valoro más y siento mayor responsabilidad. Ahora quiero devolver la confianza, disfrutar en casa con mi familia y mis amigos. Quiero mantener al club donde ahora está. Otros años no hemos podido vivir esto y queremos prolongarlo”. Un capítulo, el actual, idílico en lo personal y colectivo.

Su consagración ha sido total con 13 partidos de titular en 14 jornadas. Un fijo. “Empecé bien desde pretemporada, en los amistosos cogí confianza, la sintonía del equipo ayuda mucho y que el equipo saque puntos te quita presión. Se han dado muchas circunstancias para que esté a buen nivel. Pero no me gusta que a veces parezca todo blanco o negro. No pienso que otros años ha sido un desastre. Ojalá siga a este nivel mucho tiempo”, compartió el ‘4’ de Osasuna.

“ES MUY DIFÍCIL LLEGAR”

Un dorsal que ya lucía cuando siendo benjamín comenzó a defender el escudo, “toda una vida de rojillo”. Concretamente, 22 años. Un camino “muy bonito” en el que solo unos pocos elegidos llegan y menos todavía se afianzan. “He disfrutado en todas las etapas, he hecho muchas amistades. Por eso valoro todo esto. De mi quinta pienso que no han tenido oportunidades para dar el salto. Es muy difícil llegar. Hubo algún año de pequeño en el que esperas la llamada de si continuas o no”, recordó. Ahora, como uno de los referentes, nota que tiene mayor “peso” en Osasuna a todos los niveles.

Unai también bromeó a raíz de los dos vídeos publicados para anunciar esta renovación. “He metido muchas horas y luego sale un minuto…”, dijo entre risas. “Soy muy casero, me hizo ilusión que saliera mi pueblo (Esquíroz)” añadió el canterano.

Osasunista de cuna, aprendiz de capitanes y espejo para la cantera

Forma parte del núcleo duro de casa, lo que implica un trabajo intangible para integrar a los futbolistas nuevos. Un clásico de Osasuna para hacer un vestuario fuerte e impregnado de la idiosincrasia del club. “Ojalá Osasuna siga con esta filosofía mucho tiempo”, puso sobre la mesa Unai García en clara alusión a esa apuesta por la cantera acompañada de fichajes que marquen diferencias. El de Esquíroz representa a ese futbolista que ha ido quemando etapas en Tajonar y ya es un anfitrión respetado para el de fuera y un referente para la base. “Me lo tomo con naturalidad. He ido cumpliendo, todo ha seguido su curso. Que la afición se sienta identificada con jugadores de casa es muy bonito para todos”, dijo.

En el fútbol hablas con compañeros y los de fuera nos dicen que valoremos lo que supone estar en casa con tu familia cerca. Así lo hago”, señaló sobre ese valor incalculable que tiene representar a los tuyos.

Esa cadena de transmisión perfecta que empieza con los chavales sintiendo a Osasuna desde fuera y aspirando a ser parte de él. Antes fueron otros y ahora son ellos los protagonistas. De la grada al campo. Y viceversa cuando toca un cambio generacional. Cada cual lo defiende en su ámbito. Aprendices de referentes que pasan a ser el espejo.

“Me quedo con muchas cosas que he aprendido de Miguel Flaño, Oier, Rober, Iñigo… Osasuna es un club muy familiar, hay un ambiente bueno en el vestuario. Ya sé que siempre se dice y parecen tópicos. La dirección deportiva hace buen trabajo informándose de que los jugadores puedan encajar bien. No hay egos como puede haber en otros equipos. Así todo es más fácil. Para los capitanes también”, aseguró. Puro Osasuna.

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