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Mexican Horror Story

Mexican Horror Story: #MeeToo, la contracara de una buena causa

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En México el movimiento #MeeToo comenzó con el pie izquierdo, con casos ficticios entre los reales, esto es sumamente grave pues dentro de esta mezcla ya no podemos distinguir los casos falsos de los reales e incluso podríamos estar defendiendo a un acosador y señalando a la víctima.

El movimiento MeeToo de mujeres que denuncian el acoso es totalmente valido, sin embargo, existe una gran probabilidad que algunas personas lo usen para vendettas personales y contra una televisora y en eso radica la otra cara del movimiento, por lo menos en México.

Tristemente nuestro país es un lugar repleto de acoso laboral contra las mujeres y si bien la intensión del movimiento es buena, al final por errores en investigaciones o querer ganar la nota se desvalida y terminamos protegiendo a quien no lo merece, tal vez el enemigo podría estar más cerca de lo que nosotros pensamos, incluso indirecta o directamente somos parte del problema.

Cuenta un relato popular africano que en las orillas del río Níger, vivía una rana muy generosa.

Cuando llegaba la época de las lluvias ella ayudaba a todos los animales que se encontraban en problemas ante la crecida del rio.

Cruzaba sobre su espalda a los ratones, e incluso a alguna nutritiva mosca a la que se le mojaban las alas impidiéndole volar. Pues su generosidad y nobleza no le permitían aprovecharse de ellas en circunstancias tan desiguales.

“Un escorpión, que deseaba atravesar el río, le dijo a una rana:

-Llévame a tu espalda.

-¡Que te lleve a mi espalda!- contestó la rana-. ¡Ni pensarlo! ¡Te conozco! ¡Si te llevo a mi espalda, me picarás y me matarás!

-No seas estúpida- le dijo entonces el escorpión-. ¿No ves que si te pico te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, también me ahogaré?

Los dos animales siguieron discutiendo hasta que la rana fue persuadida. Lo cargó sobre su resbaladiza espalda, donde él se agarró y empezaron la travesía.

Llegados al medio del gran río, allí donde se crean los remolinos, de repente el escorpión picó a la rana. Esta sintió que el veneno mortal se extendía por su cuerpo y, mientras se ahogaba, y con ella el escorpión, le gritó:

-¡Ves! ¡Te lo había dicho! ¿Pero qué has hecho?

– No puedo evitarlo- contestó el escorpión antes de desaparecer en las aguas- Es mi naturaleza”.

 

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