Antes de comenzar a ver la película nos informamos de qué va a partir de una sinopsis, esto lo hacemos casi siempre con el fin de entender un poco la trama sin perdernos en el hilo conductor. Lo mismo pasa con esta película, la cual nos parece al principio que tiene una trama interesante pero simple: el inicio de un romance en la Italia de los 80 entre un chico de diecisiete años y un adulto que visita a la familia del primero con fines académicos. Hasta aquí podríamos pensar que la película trata sólo sobre el morbo que puede desatar una relación entre dos hombres en una época donde esto era considerado tabú. Esto no es así. Esta no es una película que esté intentando hacer una apología de las relaciones no consideradas ‘convencionales’, es más bien una defensa del amor, de sus inicios, y de la búsqueda de la identidad propia cuando nos reflejamos en alguien más. “Llámame por tu nombre”, la frase recurrente no es un accidente, es el dejar en claro que me estoy conociendo a partir de lo que sentimos y de lo que somos cuando estamos juntos. La película de drama y romance del director Luca Guadagnino recientemente se estrenó en nuestras salas, aunque ya se había estrenado en Sundance durante enero del año pasado y fue aclamada por la crítica, recibiendo nominaciones a los Premios Oscar por mejor película, mejor actor (para Timothée Chamelet), mejor canción original y mejor guión adaptado, resultando ganadora en esta última categoría.

Resultado de imagen para call me by your name

Es una grandiosa película bien realizada con un guión sobresaliente y una impecable actuación por parte del joven Chamelet. No es lenta, la relación se da de forma orgánica entre los dos protagonistas y el director sabe cuándo mostrar los primeros indicios de la atracción, así como de los acercamientos físicos y el porqué de cada decisión que toman los protagonistas. Insisto, me parece que la película no debe juzgarse más allá de si es correcto o no que un joven de 17 años se acerque física y emocionalmente a un adulto, o si es correcto que se dé un romance gay, porque esta no es la intención ni el mensaje del director. Creo que su intención es mostrarnos una suerte de historia sobre cómo un niño va descubriéndose, a la par que forma su identidad y orientación sexual, todo esto a través de una hermosa relación con otro ser humano.

¿Vale la pena? Definitivamente sí. Vela; vela sin ningún prejuicio. Considera que estás a punto de ver una de las mejores película de romance de la actualidad —desde mi perspectiva— con un guión sobresaliente, actuaciones sólidas y una fotografía que enamora y sumerge en esa Italia campestre de los ochenta.

Comments

0 comments