Esta reseña no contiene spoilers.

“I Kill Giants” (Yo mato gigantes) es una cinta dirigida por Anders Walter. Fue estrenada el pasado 9 de septiembre de 2017 en Canadá y el 23 de marzo de este año en Estados Unidos. La película se publicita anunciando que es de los productores de Harry Potter.

El film es una adaptación del comic de Joe Kelly y Ken Nimura que inició a publicarse en 2008.

¿De qué trata I Kill Giants?

Bárbara Thorson (Madison Wolfe), es una niña de aproximadamente 14 años (no se dice en la película) que es amante de juegos de calabozos y dragones, usa orejas de conejo y que diibuja gigantes.

Bárbara es ensimismada y en momentos puede resultar grosera con las personas que la rodean si es que la estorban en su principal objetivo: cuidar a su pueblo de los gigantes.

Casi después de iniciar la película, la protagonista conocerá a Sofía (Sydney Wade), una niña que acaba de mudarse de Inglaterra a New Jersey y empezaran una relación de amistad. Ya en confianza, la niña Thorson le contará la historia sobre la génesis de los gigantes, los presagios obscuros  y una criatura de mayor fuerza: los titanes.

En la escuela, todos parecen notar el comportamiento atípico de nuestra protagonista y es cuando entra en escena el otro personaje que aportará a la trama, la psicóloga escolar (Zoe Saldana). Ésta, empezará a preguntar sobre los gigantes y sobre la vida de Bárbara para poder averiguar qué es lo que sucede en su cabeza.

A la mitad del filme, se generará una pelea entre una abusadora escolar y la protagonista, haciendo que ésta se dé cuenta de que su Coveleski (un tipo mazo que puede detener a los gigantes) ha perdido su poder. Dada esta situación, tratará de encontrar la manera de regresar los poderes a su mazo, todo esto mientras se enfrenta a un gigante que aparece en la ciudad.

La trama avanza  e hila situaciones de tensión: problemas con sus hermanos y con la psicóloga.

El clímax llega cuando Bárbara se enfrenta a un titán, el cual enseñará una lección sobre la vida y sus ciclos; esto nos hará entender algunas premisas expuestas durante la película.

Foto: Deadline
Foto: Deadline

 

Crítica

En primer lugar, la idea de gigantes y cazadores no resulta original. Niños enfrentándose a criaturas fantásticas y poderosas ya resulta un cliché. El tratamiento en esta película, sin embargo, me parece correcto, ya que los elementos fantásticos son un apoyo para contar una historia más profunda, la cual se descubre al final de la cinta.

En segundo lugar, el personaje principal, Bárbara, durante los primeros minutos me pareció insoportable, era una colección de elementos básicos de un héroe adolescente: vestimenta rara, estilo único, no le importan las reglas, vive en un mundo propio y cool y además, es culta. Esta combinación me parecía excesiva para una niña que apenas va conociendo el mundo, sin embargo, mientras avanza la película, estos elementos pasan a segundo término para narrar una historia más compleja y mostrar a un personaje dañado.

En tercer lugar: la inmersión. Es seguro que yo no soy el público al que va dirigida la cinta, ya que pude prever el final desde los primeros minutos. Considero que si bien hace un buen trabajo de profundización de los personajes y de la situación, le falta poder sumergir al espectador. En todo momento anticipas lo que sigue y no te llevas ninguna sorpresa.

Cuarto: Las actuaciones son muy buenas. La protagonista expresa de muy buena manera la gama emociones y sentimientos que envuelven al personaje y lo vuelve verosímil. Los demás personajes secundarios también destacan en crear la fantasía (aunque no lo suficiente, como ya dije).

Quinto: El poster de la película puede resultar algo confuso, nos vende una batalla de proporciones épicas y uno empieza a ver la película esperando eso, no obstante, esto no es así. Las breves y pocas peleas que contiene la película, son sólo un pretexto para contar el verdadero tema de la historia: el dolor. Esto me parece una pieza fundamental para recomendar la película.

Sexto: El apartado audiovisual es competente y cumple satisfactoriamente su trabajo. No es la gran maravilla.

 

Conclusión:

I kill Giants es una película dirigida a un público adolescente. Contiene valores de producción modestos que cumplen su cometido. Su guión es el punto fuerte, ya que sabe cómo tejer una trama que puede parecer banal o poco interesante en un principio, pero mientras avanza sabe involucrarnos en un tema que rasga el corazón.

 

De vez en cuando, es bueno ver producciones que no sean siempre la gran película que va a romper récords universales, se agradece la creación de este tipo de contenido.

Solo basta decir: todos tenemos nuestros gigantes ¿dejaremos que nos aplasten?

 

Ars gratia artis

 

 

 

 

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